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La gente con Alzheimer o demencia relacionada frecuentemente tienen problemas por la tarde o al atardecer. Puede ponerse exigente, suspicaz o desorientada.
Esas personas pueden percibir las cosas de forma distinta de la demás gente. Esa percepción anormal puede asustarles o pueden empezar a dar vueltas o vagabundear por la casa cuando los demás están dormidos.
Mientras los expertos están inseguros sobre cómo o por qué ese comportamiento ocurre, sospechan que el problema de confusión por la tarde, que a veces se llama “atardecerse,” puede deberse a los siguiente factores:
- La persona con Alzheimer no pueda ver bien en luz tenue y se confunda.
- El infligido puede tener un desequilibrio hormonal o una interrupción en su “reloj biológico.”
- La persona con Alzheimer se canse al final del día y se encuentre con menos capacidad de tratar con el estrés.
- La persona esté involucrada en actividades todo el día y se ponga inquieta si no hay nada que hacer por la tarde o al atardecer. Puede que estuviese sobre-estimulada y no puede relajarse sin ayuda.
- El guardián comunique fatiga y estrés a la persona con Alzheimer y esa persona se pone ansioso.
Pruebe esas maneras para disminuir los comportamientos de “atardecerse”:
- Haga que las horas por la tarde o el atardecer sean menos ajetreadas. Quizás las citas, viajes y actividades, como bañarse o ducharse, pueden cumplirse antes.
- Ayude a la persona se canse haciendo ejercicio. Para la persona que suele dar vueltas o vagabundear al atardecer, a lo mejor usted puede organizar una o dos caminatas enérgicas durante el día. Dar vueltas o vagabundear pueden ser resultados de ansiedad. Hablar con la persona puede ser de ayuda.
- Controle la dieta. Reduzca las comidas y bebidas con cafeína (chocolate, café, té y refrescos) o restringa el consumo a la mañana para reducir la agitación e el insomnio. Una cena temprana o un bocado por la tarde puede ser de ayuda también. Ofrezca líquidos a menudo.
- Quizás usted pueda reducir el nivel de los ruidos que provienen de radios, televisores o equipos estereofónicos. Controle el número de personas que vengan de visita por la tarde o limite las actividades familiares ruidosas a otra zona de la casa.
- El ruido, televisores con el volumen alto y el clamor de platos pueden irritar o fatigar a alguien con Alzheimer.
- Facilite el uso del cuarto de bano. Considere un urinario al lado de la cama. Anímele a la persona ir a cuarto de baño antes de acostarse.
- Mantenga las habitaciones con suficiente luz. Bastante luz puede reducir la confusión que vive la persona. Una lucecita por la noche puede prevenir que la persona se agite en alrededores desconocidos.
- Tranquilice y consuele a la persona. Dígale la hora y que esta ocurriendo en la casa. Déjele saber cuando usted vaya a estar y permanecer allí y después intente animar a la persona participar en alguna actividad significante, como poner la mesa, doblar toallas, lavar los platos o barrer el suelo.
- Evite discutir o pedir explicaciones. La persona puede desconocer que algo vaya mal o explicarse si de verdad lo sabe. Tenga en cuenta que la persona con Alzheimer no tiene control sobre el comportamiento irritante o repetitivo. La confusión y la inquietud ocurre porque el cerebro ya no puede clasificar las indicaciones del medioambiente.
“Atardecerse” frecuentemente se acompaña por “mímicos,” cuando la persona con Alzheimer imita o sigue el guardián o habla, interrumpe y hace preguntas repetidamente. A veces, la persona puede enfadarse si el guardián quiere estar solo. Mientras “mímicos” y otras formas de agitación varían de persona en persona, a lo mejor usted puede tratar con el comportamientos por seguir esos pasos:
- Examine los factores que provocan la agitación. Considere esas preguntas:
- ¿Cuánto dura el comportamiento?
- ¿A que hora ocurre?
- ¿Provoca el comportamiento cierta gente o ambiente?
- ¿Qué parece calmarle a la persona?
- Una vez que encuentre respuestas a esas preguntas, quizás usted pueda evitar las situaciones que provoquen la agitación y pueda introducir actividades que ayuden a calmar a la persona con Alzheimer.
- Proteja su intimidad. A lo mejor quiera instalar un pomo especial en la puerta del cuarto de baño o utilizar un reloj despertador y reasegurarle a la persona por decirle, “Ya estaré de vuelta cuando suene el despertador.”
- Intente ocupar a la persona. Busque actividades sencillas y repetitivas aunque usted podría hacerlas mejor. Algunas posibilidades son doblar la colada, sacudir el polvo, organizar papeles en pilas, meter cartas en sobres o enrollar hilo. Puede también darle audífonos a la persona para escuchar música relajante.
- Considere “terapia de chicle” o “terapia de cereales.” Si la persona con Alzheimer puede masticar chicle y tragar fácilmente, a lo mejor usted puede darle chicle sin azúcar. O puede darle un plato de cereales altos en fibra y bajos en azúcar. Tener algo que masticar puede provocarle menos a hablar o hacer preguntas.
- Cuente con grupos de apoyo. Los guardianes siempre descubren nuevas maneras de tratar con comportamientos, como los de “mímicos,” y las comparten abiertamente.
Una mejor comprensión de los sentimientos de la persona con Alzheimer, como el miedo, la frustración y el enfado puede ayudarle a usted aceptar los comportamientos resultantes. Tranquilizar y ayudar a su ser querido responder a su ambiente puede ayudarle a usted tratar con los comportamientos de la persona.
Recuerde que uno de los mejores lugares donde solicitar ayuda es la Alzheimer's Association. |